Crear

Crear es un privilegio. Aprender a crear un perfume requiere, como aprender a escribir un relato, saber las palabras de las que se compone el lenguaje olfativo en el que nos vamos a adentrar. Podemos estudiar los aceites esenciales, los absolutos, las resinas, los extractos que son las palabras de este diccionario olfativo y un día, decidirnos a probar a mezclar los olores. Existe una técnica para esta creación, una estructura probada, o incluso varias; son modos de construir un aroma terminado e independiente de sus notas individuales. La pirámide olfativa es una guía de proporciones básicas que nos sirve como andamio para construir una fragancia, pero el verdadero ladrillo de esta nueva casa es la imaginación combinada con el conocimiento de las materias primas.